{"id":79,"date":"2020-09-17T15:41:58","date_gmt":"2020-09-17T13:41:58","guid":{"rendered":"https:\/\/mei.ms-dev.it\/?page_id=79"},"modified":"2022-03-10T12:01:02","modified_gmt":"2022-03-10T11:01:02","slug":"en-la-calle-vendedores-ambulantes-y-ninos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/il-lavoro\/sulla-strada-ambulanti-e-bambini\/","title":{"rendered":"En la calle vendedores ambulantes y ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"
Los vanguardistas de la verdadera emigraci\u00f3n eran los que ejerc\u00edan oficios itinerantes y, por tanto, pod\u00edan traer noticias e informaciones \u00fatiles para los proyectos migratorios duraderos. En Toscana, los campesinos iban a C\u00f3rcega, a trabajar en la agricultura, y luego a Francia, atra\u00eddos por los mejores salarios, aunque el oficio m\u00e1s extendido era el de figurinista. Los ligures cruzaban el Mediterr\u00e1neo y se dirig\u00edan a los pa\u00edses del norte de \u00c1frica para realizar trabajos estacionales. Los m\u00fasicos errantes de toda Italia part\u00edan hacia la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos, y luego hacia Am\u00e9rica, mientras que los vendedores de imprenta y de peque\u00f1as mercanc\u00edas, as\u00ed como los le\u00f1adores y los trabajadores de la tierra, abandonaban las regiones orientales de la pen\u00ednsula. Los deshollinadores de Saboya estaban especialmente presentes en Francia.<\/p>\n
En realidad, las \"profesiones ambulantes\" -ya fueran m\u00fasicos, acr\u00f3batas o domadores de animales, vendedores de mercanc\u00edas diversas- constitu\u00edan otras tantas variantes de la mendicidad campesina a la que se hab\u00eda recurrido durante siglos en tiempos de gran miseria.<\/p>\n
Con la mejora de los transportes y el comienzo de la gran emigraci\u00f3n, las rutas de los vagabundos se ampliaron, llegando primero a todos los pa\u00edses europeos y luego a Am\u00e9rica. Las autoridades policiales los ve\u00edan con malos ojos, constantemente acompa\u00f1ados de ni\u00f1os, cuyo empleo a menudo no era m\u00e1s que un medio de disimular la mendicidad a la que se ve\u00edan obligados. Su miserable destino suscitaba la compasi\u00f3n y la indignaci\u00f3n de las clases dirigentes que, divididas a favor y en contra de la emigraci\u00f3n, utilizaban el argumento en su provecho. En realidad, el fen\u00f3meno se produc\u00eda por s\u00ed solo, perseguido en vano por leyes destinadas a regular el trabajo infantil. A veces eran los propios padres quienes se llevaban a sus hijos o los entregaban a personas de confianza con la esperanza de que, por los caminos del mundo, aprendieran una actividad que pudiera alimentarlos.<\/p>\n
Esa mendicidad disfrazada con los s\u00edmbolos del arte' era la imagen m\u00e1s difundida y visible del nuevo reino de Italia en las calles del mundo. Ciertamente, no es posible negar la crueldad de los \"amos\" hacia los menores tra\u00eddos y empleados en el extranjero. Muchas veces la relaci\u00f3n de aprendizaje, que caracterizaba a tantos oficios ejercidos tanto en Italia como en el extranjero, degeneraba en especulaci\u00f3n, en tr\u00e1fico turbio, pero \u00e9ste era en menor medida el caso de los vendedores de figuritas.<\/p>\n
Por otra parte, las familias en mala situaci\u00f3n econ\u00f3mica pod\u00edan considerar con alivio confiar un ni\u00f1o a un maestro: una boca menos que alimentar, una peque\u00f1a suma recibida como compensaci\u00f3n y la esperanza de que el peque\u00f1o pudiera aprender el oficio de vendedor y, m\u00e1s tarde, de verdadero figurante e incluso de maestro. Hacer campa\u00f1a\" en el extranjero significaba marcharse durante un per\u00edodo de veinticuatro a treinta o treinta y seis meses. El maestro, propietario de los moldes, formaba su propia empresa, que inclu\u00eda varios oficios: el moldeador, que hac\u00eda las figuritas con los moldes, el desbarbador, que las uniformaba, y el colorista, que las pintaba.<\/p>\n
Una vez llegado al destino elegido, se montaba el taller y los chicos vend\u00edan por las calles las estatuillas producidas. Representaban a madonas y santos, al Papa (apreciado no s\u00f3lo por los italianos, sino tambi\u00e9n por los irlandeses, que eran cat\u00f3licos), a diversos h\u00e9roes -Garibaldi se vend\u00eda bien en todas partes- y a personalidades del pa\u00eds en el que trabajaban (en Estados Unidos, el presidente Abraham Lincoln era muy popular).<\/p>\n
Un oficio especial: el de figurinista<\/p>\n
El primero de los oficios especializados que se extendi\u00f3 por el mundo, sobre todo desde la regi\u00f3n de Lucchesia, fue el de figurinista. Ya entre 1870 y 1874, a\u00f1os en los que se realiz\u00f3 una encuesta industrial, el arte del figurinista figuraba entre los oficios y profesiones practicados por los italianos en el extranjero.<\/p>\n
En Par\u00eds, por ejemplo, hab\u00eda m\u00e1s de una docena de ellos y al menos seis practicaban su arte hasta \"un grado superior, convirti\u00e9ndose en modelistas\", mientras que hab\u00eda unos doscientos trabajadores \"figuristas\" y se desconoc\u00eda el n\u00famero de los aprendices que vend\u00edan las estatuillas por las calles.<\/p>\n\t\t\t\t\t