{"id":476,"date":"2020-12-17T15:32:45","date_gmt":"2020-12-17T14:32:45","guid":{"rendered":"https:\/\/mei.ms-dev.it\/?page_id=476"},"modified":"2022-01-26T10:16:26","modified_gmt":"2022-01-26T09:16:26","slug":"los-primeros-viajes-transoceanicos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/approfondimenti\/i-primi-viaggi-transoceanici\/","title":{"rendered":"Los primeros viajes transoce\u00e1nicos"},"content":{"rendered":"Cuando se intensificaron las salidas hacia Am\u00e9rica en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX, el viaje en barco duraba incluso m\u00e1s de un mes y se realizaba en condiciones lamentables. De hecho, hasta la aprobaci\u00f3n de la ley de 31 de enero de 1901, no exist\u00eda ninguna regulaci\u00f3n de los aspectos sanitarios de la emigraci\u00f3n y, todav\u00eda en 1900, la situaci\u00f3n del transporte en barco de los emigrantes era resumida por un m\u00e9dico de la siguiente manera: \"La higiene y la limpieza est\u00e1n constantemente re\u00f1idas con la especulaci\u00f3n. Falta espacio, falta aire\".<br \/>\nLas literas de los emigrantes se constru\u00edan en dos o tres pasillos y recib\u00edan el aire principalmente a trav\u00e9s de las escotillas. La altura m\u00ednima de los pasillos oscilaba entre un metro y sesenta cent\u00edmetros para el primero, empezando por arriba, y un metro y noventa cent\u00edmetros para el segundo. Las enfermedades, sobre todo bronquiales y respiratorias, eran frecuentes en los dormitorios as\u00ed acondicionados. Para subrayar la falta de las normas higi\u00e9nicas m\u00e1s elementales, cabe mencionar el problema del almacenamiento del agua potable, que se guardaba en cajas de hierro revestidas de cemento. Debido al balanceo del barco, el cemento tend\u00eda a desmoronarse, enturbiando el agua que, al entrar en contacto con el hierro oxidado, adquir\u00eda un color rojizo y as\u00ed era consumida por los emigrantes al no haber destiladores a bordo.<br \/>\nLa comida, independientemente de que los emigrantes fueran analfabetos o no tuvieran pleno conocimiento de la normativa alimentaria, se preparaba siguiendo una serie de alternancias constantes entre d\u00edas de \"grasa\" y d\u00edas de \"magro\", d\u00edas de \"caf\u00e9\" y d\u00edas de \"arroz\". Adem\u00e1s, en funci\u00f3n de la prevalencia de norte\u00f1os o sure\u00f1os a bordo, se preparaban comidas a base de arroz o pasta (macarrones). Desde el punto de vista diet\u00e9tico, la raci\u00f3n alimentaria diaria era suficientemente rica en prote\u00ednas y, en cualquier caso, superior en cantidad y calidad a la dieta habitual del emigrante.\n<p><strong>El viaje transoce\u00e1nico<\/strong><\/p>\nA partir de las estad\u00edsticas sanitarias de la Comisar\u00eda General de Emigraci\u00f3n y de los informes anuales redactados por los oficiales navales encargados del servicio de emigraci\u00f3n, ambos relativos a la morbilidad y mortalidad de los emigrantes en sus viajes de ida y vuelta desde Am\u00e9rica del Norte y del Sur, es posible esbozar un cuadro de la situaci\u00f3n sanitaria de la emigraci\u00f3n transoce\u00e1nica italiana de 1903 a 1925 que, si bien adolece de los l\u00edmites de la parcialidad y discrecionalidad del sistema de encuestas, permite establecer algunos elementos b\u00e1sicos de la din\u00e1mica sanitaria del flujo a los que pueden remitirse las vastas casu\u00edsticas de los informes y cuadernos de bit\u00e1cora. El estado de desorganizaci\u00f3n de los servicios sanitarios para la emigraci\u00f3n, tanto en tierra como a bordo, hace que las tablas estad\u00edsticas adquieran el car\u00e1cter de indicadores generales de las dimensiones que asume el problema sanitario en el \u00e1mbito de la experiencia migratoria masiva, pero hace problem\u00e1tica su utilizaci\u00f3n para el estudio de patolog\u00edas espec\u00edficas. De hecho, los datos recogidos por las estad\u00edsticas se refieren a enfermedades constatadas durante el viaje por el m\u00e9dico del gobierno o el comisario de viaje, excluyendo as\u00ed de la encuesta a un cierto n\u00famero de emigrantes que, por diferentes razones, atribuibles a una desconfianza generalizada hacia la profesi\u00f3n m\u00e9dica o al miedo a ser rechazados por enfermedad en el pa\u00eds de destino u hospitalizados una vez repatriados, no necesitaron asistencia sanitaria. Una gran parte del flujo migratorio escapaba entonces por completo a cualquier forma de control sanitario, bien porque embarcaban y desembarcaban en puertos extranjeros, bien porque viajaban en barcos sin servicios sanitarios, bien porque embarcaban de forma semiclandestina tolerada por muchas compa\u00f1\u00edas navieras. Parece, por tanto, evidente que cualquier intento de estimar sistem\u00e1ticamente la \"cuesti\u00f3n sanitaria\" de la emigraci\u00f3n transoce\u00e1nica a partir de las fuentes elaboradas a nivel oficial por el servicio sanitario para la emigraci\u00f3n presenta datos ampliamente infravalorados en comparaci\u00f3n con las dimensiones reales que asume el problema de la salud y la enfermedad en los viajes transoce\u00e1nicos.<br \/>\nA pesar de las limitaciones y parcialidad del muestreo, las estad\u00edsticas sanitarias de los viajes transoce\u00e1nicos siguen siendo una de las pocas herramientas disponibles para iniciar una serie de reflexiones que vinculen el fen\u00f3meno de la emigraci\u00f3n transoce\u00e1nica con las condiciones sociosanitarias de las clases subalternas entre los siglos XIX y XX. Un an\u00e1lisis de las cifras proporcionadas por las estad\u00edsticas para el per\u00edodo 1903-1925 muestra claramente la persistencia a lo largo del per\u00edodo considerado de determinadas enfermedades tanto en los viajes de ida como en los de vuelta desde Am\u00e9rica. Aunque queda fuera del alcance de esta investigaci\u00f3n evaluar la definici\u00f3n del flujo transoce\u00e1nico en relaci\u00f3n con la propagaci\u00f3n de patolog\u00edas masivas (pelagra, paludismo, tuberculosis) en Italia, debido a la complejidad de los elementos que concurren en la determinaci\u00f3n de la elecci\u00f3n migratoria en zonas del pa\u00eds profundamente diversificadas en t\u00e9rminos de estructura econ\u00f3mica y social, no se puede, sin embargo, dejar de observar c\u00f3mo algunas de estas patolog\u00edas est\u00e1n masivamente presentes en las estad\u00edsticas sobre morbilidad durante los viajes transoce\u00e1nicos. T\u00edpico es el caso del paludismo, que arroja los \u00edndices m\u00e1s elevados en los viajes de ida tanto a Am\u00e9rica del Norte como a Am\u00e9rica del Sur, s\u00f3lo superado por el sarampi\u00f3n. En los viajes al Sur, el n\u00famero de enfermos de tracomatosis y sarna tambi\u00e9n es significativo, mientras que en el viaje de vuelta, el tracoma y la tuberculosis prevalecen sobre las dem\u00e1s enfermedades y, aunque con \u00edndices m\u00e1s bajos, la anquilostomiasis, que est\u00e1 completamente ausente de las estad\u00edsticas de ida. En las repatriaciones procedentes del Norte, las cifras m\u00e1s elevadas las dan la tuberculosis pulmonar y el tracoma. Esta \u00faltima enfermedad, aunque no presenta cifras especialmente elevadas, es m\u00e1s prevalente que en los viajes de ida. Las tasas de mortalidad y morbilidad en los viajes transoce\u00e1nicos, aunque no alcanzan picos muy elevados, son sin embargo m\u00e1s altas en los viajes hacia y desde Am\u00e9rica del Sur, hacia donde se dirigieron las corrientes migratorias con fuerte prevalencia de grupos familiares. La cifra de morbilidad elevada y constante en los viajes de regreso parece especialmente significativa en el caso de los repatriados procedentes de Am\u00e9rica del Norte. De hecho, el flujo migratorio hacia los Estados Unidos estaba compuesto predominantemente por personas en buen estado f\u00edsico y en el grupo de edad m\u00e1s apto f\u00edsicamente, tanto por un proceso de autoselecci\u00f3n de la mano de obra que optaba por emigrar, como por los estrictos controles sanitarios activados por los Estados Unidos contra la emigraci\u00f3n europea.\n\t<p>AUGUSTA MOLINARI,<em>\u00a0Los barcos de L\u00e1zaro. Aspectos sanitarios de la emigraci\u00f3n transoce\u00e1nica italiana: el viaje por mar,\u00a0<\/em>Mil\u00e1n 1988, pp.139-142.<\/p>\n\t\t\t\t\t<ul id=\"menu-approfondimenti\"><li id=\"menu-item-501\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/\">Perspectivas<\/a>\n<ul>\n\t<li id=\"menu-item-499\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/los-primeros-viajes-transoceanicos\/\">Los primeros viajes transoce\u00e1nicos<\/a><\/li>\n\t<li id=\"menu-item-498\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/merica-y-miss-liberty\/\">Merica' es Miss Libertad<\/a><\/li>\n\t<li id=\"menu-item-497\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/tontitown\/\">Tontitown<\/a><\/li>\n\t<li id=\"menu-item-496\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/garantias-y-autonomia\/\">Protecci\u00f3n y autonom\u00eda<\/a><\/li>\n\t<li id=\"menu-item-495\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/viajar-con-letras\/\">Viajar con cartas<\/a><\/li>\n\t<li id=\"menu-item-494\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/lemigracion-entre-arte-y-literatura-en-elceano-por-edmondo-de-amicis-ilustrado-por-arnaldo-ferraguti\/\">Emigraci\u00f3n entre arte y literatura. En el oc\u00e9ano de Edmondo De Amicis ilustrado por Arnaldo Ferraguti<\/a><\/li>\n\t<li id=\"menu-item-493\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/villa-regina-una-colonia-italiana-en-la-patagonia\/\">Villa Regina. Una colonia italiana en la Patagonia<\/a><\/li>\n\t<li id=\"menu-item-492\"><a href=\"https:\/\/www.museoemigrazioneitaliana.org\/es\/perspectivas\/la-estructura-desgarrada\/\">La estructura desgarrada<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quando negli ultimi decenni dell&#8217;Ottocento si intensificarono le partenze per le Americhe il viaggio per nave durava anche pi\u00f9 di un mese e si svolgeva in condizioni pietose. 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